martes 14 de julio de 2009

Relato miedoso 3


La enfermedad de complacer a los demás se contrae durante la infancia. Es transmitida de padres a hijos y hace profundamente infelices a los que la padecen. Estos enfermos viven su vida evitando confrontaciones y escapando de los conflictos. Son amables a cambio de sentirse queridos. El miedo al rechazo condiciona todas sus decisiones.


Ese verano se sentaron las dos en una terraza. La enferma empezó a hablar. La otra no esperaba que le viniera encima todo ese aluvión de críticas , resentimientos y desacuerdos antiguos que le salían a la enferma por la boca a borbotones. Su amistad había sido siempre cómoda y fácil. La enferma siempre fue amable hasta ahora. No la reconocía , por eso se levantó y se fue.

Sobre la mesa quedaron un granizado y un té caliente que la enferma había pedido a pesar del calor. Le dio un sorbo y pensó que, aunque mal dado, este podría ser un primer paso para curarse.




2 comentarios:

Meurtrier dijo...

El final y tu último entrada me hacen demasiado sentido...

Un saludo, buen blog

B dijo...

Meutrier, me alegra que te guste mi blog. Al tuyo me he asomado un poco, pero como soy muy miedosa no sé si volveré a entrar.Si, es posible que alguna relación haya entre el relato miedoso y el resfriado veraniego, no sé.
Saludos.